lunes, 10 de octubre de 2016

Unanimidad, ¿por cuánto...? Toda la dirgencia quiere a Curutchet, pero disienten en el plazo.

En la geografía política que dibujan las distintas posiciones que hay en el seno del Consejo Directivo de Peñarol no hay disenso —y ni siquiera matices— en cuanto a lo que Walter Pereyra les notificó a los dirigentes que no habían ido junto al vicepresidente y a Juan Pedro Damiani a Los Aromos, poco después que Jorge Da Silva le dijera al presidente que renunciaba: Fernando Curutchet, actual Coordinador de Formativas, asume mañana.

novedad.

Por un lado, o en cierta medida, no es una novedad: al menos el nombre del sucesor del "Polilla" en caso de que éste no lograra revertir la racha de resultados desfavorables y se alejara, o lo cesaran, desde que el propio Juan Pedro Damiani lo dijo públicamente, pocos días más tarde que no aceptara la dimisión que el técnico había presentado en el vestuario del "Campeón del Siglo" tras la derrota que Peñarol había sufrido frente a Wanderers; si el ahora ex entrenador no hubiera seguido, "Fernando Curutchet iba a ocupar su cargo".
Además, Curutchet tiene un registro que lo respalda; a él y, por supuesto, a Damiani: en la tabla de posiciones que incluye los puntajes de todas las divisiones formativas, hasta antes del fin de semana pasado Peñarol estaba primero con 338 puntos, segundo Defensor Sporting con 311, tercero Nacional con 299, cuarto Danubio con 291, y quinto Liverpool con 283; aunque los aurinegros no ganaron ni uno solo de los cinco clásicos de juveniles que se disputaron hace pocas semanas, justo después que Curutchet había sido ponderado por Damiani: "Aaaahhh…no, pero no podemos quedarnos en ese detalle", dijo Andrés Sanguinetti a Ovación, aunque plantando una semillita de debate con el resto de sus palabras.
Es que aún cuando el representante de "Sentimiento 1891" había estado de acuerdo con los consejeros oficialistas que hasta antes del partido con Danubio seguían pensando que no había que tocar a Da Silva pese a los resultados desfavorables, ahora piensa que "Curutchet debe dirigir uno o dos partidos, y después hay que nombrar al técnico definitivo, porque si viene uno recién en diciembre, otra vez se encuentra con un plantel formado y sin tiempo para la Copa y el Uruguayo".
En la interna aurinegra se sabe lo que quiere Damiani: a Guillermo Almada, a quien llamó a su casa del barrio Sanborondón de Guayaquil después que "Polilla" dijo que se iba tras la derrota con Wanderers, pero no puede venir ahora pues debe pagar US$ 250.000 si rescinde su contrato con el Barcelona ecuatoriano antes de fin de año.
Frente a eso, el enfoque del resto de los consejeros tiene variantes: algunos sostienen que hay que ir por Mario Saralegui, otros le apuntan a Leonardo Ramos, como dejó entrever el propio Sanguinetti; pero también están los que, como Ricardo Rachetti, y Marcelo Areco del Movimiento 2809, partidarios de que Da Silva se alejara ya tras la derrota con Wanderers, que enfatizan que la vigencia de Curutchet no debe prolongarse más de dos partidos, "porque si no es desvestir a un salto para vestir a otro, como antes sacamos a (Juan) Ahuntchain de las formativas y lo pusimos de Gerente de Fútbol; una vez, ta´…pero dos, es demasiado".
Asimismo, no falta algún otro consejero que el ideal para designar tras 15 días de Curutchet en un interinato es Sergio Markarian, pero al decir de uno de ellos, que es opositor, "si yo lo planteo, nada más que por eso, no sale".
De modo que el escenario es ese: mañana asume Fernando Curutchet, que no sólo tiene un buen brevet como entrenador de juveniles, pues en la libertadores de 2014 llevó de la mano a Defensor Sporting hasta las semifinales; tal vez es la apuesta bifocal de Damiani: esperar a Almada hasta fin de año, pero si de acá hasta esa fecha Peñarol con el entrenador coloniense revierte su rendimiento y su imagen, y hasta llega a la eventualidad de ganar el clásico…